CEPOX

 ESTILISMO Y LIBERTAD


                                                                                                    "Avatares, pieles, versiones y reversiones de nosotrxs mismxs.                                                                                                Somos historias, cuentos que nos cuentan y que nos contamos…”                                                                                                                                                                                             (Cepox)

 

Ya varios años antes de la pandemia (sí, ahora situamos los tiempos en un antes y después de la pandemia) por una cuestión horaria di con la cadena de peluquería Prana la cual, al menos en aquel entonces,  atendían hasta las 21hs. Allí conocí al dueño (Beto), y posteriormente una de sus sucursales que quedaba más cerca de casa.
Me gustaba la movida que había ciertos días con sets de DJ, músicos en vivo y performance mientras los jóvenes peluqueros oficiaban lo suyo.
Terminé yendo los sábados y pasé por varias manos hasta caer en la de Cepox a quien siempre veía como referente en el color.

Hoy cuenta con local propio y treinta y cinco años de edad vividos a full. Treinta y cinco años como los de otros jóvenes que son hacedores de su propia vida buscando felicidad.

¿Igual que la de otros? No, porque ésta es la suya: con su experiencia y su forjar futuro. Sus sueños y luchas.
Esta entrevista está libre de canje, es genuina como su alma; porque es un placer hablar con ella para poder compartirles algo de su ser.
 
C: Yo inicié la carrera de estilista en el 2011, antes de eso estuve trabajando en un Call Center  durante cuatro años pero llegó un momento en que no pude más de estrés: fueron tres años   atendiendo un teléfono y dos más haciendo mails donde te pedían una productividad muy alta. Me dieron una licencia por tres meses en los cuales yo seguí con mi vida.
EAN: Y en ese tiempo  se produce un encuentro.
C: Yo ya conocía a Chano (Tan Biónica) y él me dijo “tengo un amigo dueño de una cadena de peluquería con una onda muy parecida a la tuya ¿querés que te lo presente, te gustaría trabajar en ese lugar?” Le respondí  “Sí obvio, aunque no conozco nada de peluquería”.
Y Chano me dio la tranquilidad de que seguramente me iban a encontrar un lugar donde desarrollarme. Me compartió un corte que tenía para allí (voucher gratis que se daban en ese momento) para, de paso que me atendían, conocer el lugar.
EAN: Y el lugar al que fuiste es donde yo te conocí años después.
C: Así es, y me gustó mucho la onda del lugar. Al poco tiempo me llamaron para hacerme una entrevista y trabajar en relaciones públicas. Así fui parte con un grupo de chicas para trabajar en las redes.
EAN: Antes en Prana eran todos varones ¿cómo fue esa etapa?
C: Bien, pero muy extraño al principio porque los pibes eran muy desordenados. Y nosotras empezamos de a poco a cambiar el sistema de trabajo.
EAN: ¿Y el salto como estilista tardó mucho?
C: Al verano siguiente ellos necesitaban ayuda (porque es cuando más se trabaja) entonces a quienes queríamos nos enseñaron a planchar el pelo.
Si bien trabajar con la computadora me resultaba fácil, no me gustaba, por eso me ofrecí. Aprendí a planchar y a lavar para colaborar los fines de semana.
Me fue muy bien y ahí surge la propuesta de aprender cada vez más dejando las RRPP y arrancando con todo (esto incluye barrido del salón y preparar café)
 
EAN: Arrancaste en el salón de Beto
C: Sí, me inicié ahí. Después de un breve tiempo pasé a la caja (todo en el 2011) hasta que un día una señora se presentó para un color y nadie podía atenderla… ellos me conocían muy metódica  y confiaban en el resultado para cada primera vez. Y esa fue mi primera vez con el color. Más tarde aprendí corte. Tuve un aprendizaje muy rápido, me resultó fácil ya que además soy muy observadora.
Nunca me imaginé siendo estilista, pero en mi búsqueda, resultó ser lo que me gusta.
EAN: Te veo haciendo todo, pero te encantan los colores
C: ¡Sí! Y no me gusta tanto lo clásico, me divierte más hacer colores jugados, algo que tenga alguna combinación, que se mezclen dos tonos; no necesariamente colores fantasía, sino el detalle.
 
EAN: Esta fue tu búsqueda profesional con un 2011 intenso y productivo.
Y en lo personal ¿también fue un descubrirte?
C: Mi madre me contó que a los cinco años yo le pregunté si las chicas se podían casar con una mujer. En ese momento me dijo que sí, que podía pasar. Y fue una anécdota que no recordé hasta hablar con ella a los veintiún años.
Yo siempre crecí con una vida heterosexual en la localidad Mariano Acosta (Provincia de Buenos Aires) y en un colegio religioso. Lo natural era que me gustara un pibe. Y así lo vivía.
No sabía el concepto de lesbiana, sí de chicos gay.
Pero un día vi un video de Britney Spears  y ahí me di cuenta que más que el video me gustaba la cantante. Cuando llegó internet al pueblo, empecé a investigar y busqué si era normal que me gustara una mujer y ahí aparece la palabra lesbiana que me identificaba.
EAN: Me quedo con aquella respuesta de tu mamá pero también con esta pregunta que te hiciste pasados los años: vos preguntaste si “era normal”
C: Sí, era un pueblo donde eso no se veía, no se hablaba, no se conocía. Yo pensaba que ‘éstas cosas’ pasaban en Capital. De hecho, hasta la ropa que me gustaba solamente la encontraba en Palermo.
 
EAN: ¿Cómo empezaste a reconocer que no es una anormalidad?
C: No por mi madre que a esta altura se cerraba a hablar del tema y yo por vergüenza tampoco intentaba conversarlo con ella.
Pero sí en un chat con una chica heterosexual  que tenía una amiga que era lesbiana. Fui conociendo gente con el mismo sentir, personas del colectivo. Y así me di cuenta que en el pueblo éramos varios pero no se decía porque en algunos casos hubo bullying.
Hay algo que se vive y está bueno que lo pueda referenciar: algunos piensan que tenés amistad con alguien gay o lesbiana y lo/a podés influenciar o inducir.
EAN: Quizás en esos casos el no entendimiento lo transforman en una situación no aceptada y culposa, entonces la culpa tiene que estar afuera.
C: Sí te puedo decir que el último año del secundario fue muy duro. De tener que enfrentar y decir a quien te hace bullying “sí soy lesbiana, ya sé, ya me enteré, ya me di cuenta”
EAN: Y con tus padres ¿cómo fue?
C: “Vos sabés que te voy a querer igual, hagas lo que hagas” Y listo. Esa fue toda la conversación y estuvo bien. Mis padres eran jóvenes (porque allí todos se casan jóvenes), tenían treinta y pico cuando apenas hablamos de esto.
EAN: Algo envidiable es que te sostenés económicamente teniendo auto, alquilando un departamento,  alquilando un local, viajando a Europa… ¿Sabías que desde tu llegada a la Ciudad de Buenos Aires te tenías que arreglar vos?
C: La primera vez que me mudé tenía 19 años. Mis padres me ayudaron con el alquiler. Me di cuenta que a los seis meses podía empezar a devolver ese dinero. Siempre que se podía hacer  más horas, las trabajaba. Con el auto pasó lo mismo, me había mudado con dos amigos y compramos el auto en común. Trabajando en Prana tenía un 30% del dinero para el auto y mi padre me dio el resto. Juntando las propinas y el sueldo pude devolver todo.
EAN: Siempre la familia estuvo presente.
C: Siempre. A ellos les cuesta que esté lejos, aún hoy me dicen que deje de alquilar y vaya para allá. Y siempre les digo que  cuando la autopista llegue  yo sea más grande y ya no tenga ganas de salir, tal vez lo haga. Y más que nada para ahorrar y comprarme una vivienda. Igual es a futuro, y viviendo en este país… muy a futuro.
EAN: Igual no se te ocurre dejar Argentina
C: Tengo muchas amigas viviendo en Barcelona que me dicen que siendo estilista allí me iría muy bien. Y pienso que podría ir dos o tres meses a trabajar allí.
Pero cada vez que me voy de viaje y al volver en el avión, veo las luces de Buenos Aires y siento cosas muy lindas, de mucha emoción: es mi hogar, mi casa. Es donde está mi familia que es muy importante para mí.
 
EAN: Una de las razones por la que quise entrevistarte tiene que ver con lo multifacética que sos (como yo digo gente polirubro), lo laburante que sos, lo buena persona (esa buena vibra que se percibe), lo respetuosa, tus pensamientos que no son ficción y posteás en Instagram.
Quisiera que amplíes esto que compartiste: “… cangrejo que retiene y sostiene un pasado lejano pero aún cercano porque el aire invernal lo envuelve y le trae nostalgia. El amor se recuerda mejor cuando el aire frío te parte la cara.”
C: El cangrejo camina para atrás y los costados, no camina para adelante. Yo soy de Cáncer y lo que me genera esa energía además de moverme en clanes y familia, me pasa mucho que cuando una emoción quedó anclada en el pasado, yo voy y vengo con eso.
Por ejemplo, cuando me separo tardo mucho tiempo en hacer el duelo. Todo el tiempo estoy volviendo. De hecho todas -menos mi última pareja-, son mis amigas. Transformo la relación y camino hacia atrás y los costados pero me sigo moviendo entre las mismas personas.
A mí me gusta salir mucho en invierno, con el frío que me da de lleno en la cara. El frío y los aromas me llevan a lugares del pasado con nostalgia. Un pasado que fue mejor; pero igual tiro para el futuro, siempre.
EAN: ¿Cuáles son tus miedos y cuáles tus fortalezas?
C: Algunos miedos son los que termino transformando en fortaleza. Tengo miedo a la muerte de seres queridos, me da miedo esa pérdida.
Me da miedo no volver a sentir lo que sentía cuando me enamoraba. Antes sentía todo muy a pleno, pero el frenesí no está bueno por lo que fui buscando cierta estabilidad emocional ya que estaba o muy arriba o muy abajo.
Y da miedo el quizás haber perdido esa sensación de estar muy arriba.
Así que en cuanto a las emociones es algo para trabajar: no saber reconocer qué es enamorarme ahora.
EAN: Pero te va a pasar y te vas a dar cuenta, ya verás
C: Espero (risas)
 
EAN: Vamos hacia un futuro siendo parte de un presente. Enfocando ese futuro ¿cómo vivís el presente? ¿Es un fluir, es un pensar cada detalle, es un abandonarse, es un obligarse?
C: Me cuesta ubicarme en el presente: o estoy en el pasado o estoy en el futuro donde radica mi ansiedad.
Me recuerdo yendo en el auto -que es donde más reflexiono- diciéndome: “pará, pero ¿dónde estás? ¿Todavía está o ya fue? Traete al presente, fíjate qué estás percibiendo”… y de esa manera me traigo al presente. Todo el tiempo me digo ‘estoy acá, quiero ir allá ¿qué tengo que hacer acá para llegar?
EAN: Demanda un esfuerzo eso
C: Exacto. No digo planteo un objetivo y voy, constantemente me tengo que estar recordando hacia dónde estoy yendo y para qué.
EAN: La mirada propia vs la mirada del otro. Esa mirada a la estilista que se tatúa ¿cuánto hay de la mirada propia para agradar a los demás?

C:
Mi estilo en sí es porque me gusta a mí. Sí mis formas de comunicarme y manejarme muchas veces tienen que ver con la mirada del otro. No tanto en la peluquería donde soy un personaje, soy Cepox y estoy focalizada en ser esa persona. Entonces, ahí soy puramente para el otro: yo le tengo que agradar a mi cliente y mi cliente tiene que confiar en mí.
Después no, en lo ordinario de mi vida soy yo sin que me importe nada. Salvo cuando voy a mi pueblo, pensá que yo llego a un lugar donde hay una sola barbería en la que recién ahora se empiezan a hacer dibujos y pelos de colores (y hasta ahí nomás). Y antes yo caía con mi pelo naranja y tapado.
EAN: ¡Jajaja… un escándalo! Los futbolistas de la Selección colateralmente habrán colaborado para que esto cambie allí.
C: Sí, ayudó mucho Messi  tiñéndose y para las chicas cuando Miley Cyrus se hizo el pelo cortito. Fueron dos momentos claves donde las chicas y los chicos cambiaron sus looks sin pensar que era indicativo de sexualidad.

EAN: Antes mencionaste tu signo, y sé que en tu ser inquieto no solamente está la estilista
C: Como hobby juego al fútbol y hago boxeo.
En cuanto a disciplinas hice Reiki porque mi mamá que es reikista me dijo que tenía la energía para hacerlo, entonces lo aprendí. Vos no usás tu energía, sino que sos un canal para la energía del Universo.
También aprendí Runas, Tarot marsellés y egipcio, cursé tres años de Astrología. Hago sanaciones chamánicas, armonizaciones del aura, elevación de vibra y limpiezas de personas y casas que ahora no lo hago tanto, pero lo sé hacer.
Finalmente, durante la pandemia hice la tecnicatura de Coaching Ontológico.
Creo que aprendo todas esas cosas porque me aburro y busco algo nuevo; que en los últimos años estuvo referido a lo esotérico.
Ahora estoy enfocada a full en la peluquería.

Hasta aquí lo compartido con ella. Les puedo agregar que la llaman Cepox (Ce por su nombre Celeste, y Pox por el poxipol azul ya que vivía muy apegada a sus amigos y el azul es más oscuro que el celeste).                            

A la estilista que escribe la pueden seguir en su IG: @poxipolazul

A la pensadora que mastica ideas y corta el cabello pueden atenderse con ella o con los maravillosos chicos y chicas del staff en Eleven Estilistas (Av. Forest 1175)

La leo: “A veces creo que cuando no lo veo no existe, si no lo miro no está. Esa es la primera mentira que me cuento y te cuento. Niego a muerte lo innegable para no darle existencia…”

Y yo trayendo a la memoria una canción le digo en estas líneas: “Yo sé, la vida es mudanza / ningún dolor es eterno / lo que hoy marchitó el invierno / mañana será esperanza. / Seguir en pie es mi venganza / y todavía me atrevo.”




 


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